José Martí: el monumento imaginado y el primer premio desierto

La Habana, en las páginas de Arquitectura de febrero de 1939

Antes de convertirse en una presencia construida, un monumento existe como una disputa sobre la forma de recordar. Las maquetas del concurso para el Monumento a José Martí reunidas en los Archivos Sarracino Gallery permiten acercarnos a ese momento abierto: torres, plataformas, escalinatas, figuras y alegorías ensayan distintas maneras de hacer visible una memoria nacional. El conjunto conserva, además, la distancia entre una aspiración compartida y la dificultad de darle una forma que el jurado considerase suficiente.

El encabezamiento del documento identifica Arquitectura, revista mensual y órgano oficial del Colegio Nacional de Arquitectos, La Habana, febrero de 1939, año VII, número 67. Esa es la fecha editorial que podemos afirmar a partir del expediente. El texto recibido no precisa el día del fallo ni permite fechar todas las fases del concurso. Tampoco presenta una firma individual junto a la crónica. Este ensayo interpreta la entrega documentada allí, sin convertirla en una historia completa del monumento finalmente construido. [1, pp. 1, 3–4]

La noticia comienza situando a Martí en una doble escala: nacional y continental. La independencia cubana y la unidad espiritual americana aparecen enlazadas en la justificación del homenaje. Esa retórica es parte del documento: expresa el horizonte que la revista propone para el monumento y la responsabilidad que atribuye a los artistas. No demuestra una opinión unánime de la población. Sí permite entender por qué el juicio arquitectónico se formula también como juicio sobre la capacidad de representar una figura pública.

El dato decisivo es que el primer premio quedó desierto. Según la crónica, ese premio daba derecho a la edificación del monumento; el jurado estimó que ninguno de los proyectos reunía plenamente la grandeza arquitectónica y las cualidades espirituales exigidas a la estatuaria. Es un dictamen referido por la revista, no una valoración que debamos adoptar como verdad estética. Reconocer mérito entre las propuestas y negar el premio que autorizaba su ejecución fueron decisiones compatibles. [1, p. 3]

Por eso el pie de la maqueta de Labatut, Varela y Otero combina dos expresiones que deben conservarse juntas: segundo premio y primer lugar. La aparente contradicción desaparece al distinguir la categoría del premio de la posición en el orden de mérito. Llamarlo simplemente ganador del primer premio alteraría el resultado. La ausencia de ese premio es, precisamente, una de las claves históricas del conjunto.

Premiar, ordenar y aplazar la ejecución

La crónica asigna el segundo premio al proyecto número 1 y el tercero al número 24. Después describe una modificación de las recompensas: la Comisión elevó el tercer premio de 3.000 a 4.000 pesos, creó un cuarto de 2.500 pesos, con medalla de plata y diploma, y aumentó de cinco a siete los premios menores, fijados en 1.500 pesos cada uno. El cartel de la primera maqueta permite leer 5.000 para el segundo premio. Estas cantidades se registran como datos históricos de la fuente, sin equivalencias monetarias actuales. [1, pp. 3–4; 2, 0008]

La siguiente concordancia cruza la relación del texto con los lugares indicados en los pies. Los nombres abreviados identifican equipos; el dossier adjunto conserva las nóminas y sus variantes. Los puestos cuarto a décimo recibieron los siete premios menores: no deben rebautizarse automáticamente como «quinto premio», «sexto premio», etc.

LugarN.ºEquipo según los piesDistinción
11Labatut · Varela · Otero / Herrera · Waterland2.º premio
224Echeverría / Betancourt · Álvarez3.er premio
37Vassilieve · Sambugnac4.º premio
415Maza · Batista · Macías / SicrePremio menor
521Govantes · CabarrocasPremio menor
620Tapia Ruano · Morales / CasagranPremio menor
74Cozzo · MartinsPremio menor
822Walter & Weeks / Fisher & JiroudPremio menor
925Pani · QuezadaPremio menor
1018Marco / Ramos BlancoPremio menor

El relato informa que se redistribuirían los 10.000 pesos del primer premio. Como no detalla aquí todas las dotaciones originales de los premios menores, no reconstruyo un presupuesto inicial completo. Lo que sí documenta es una decisión de ampliar el reconocimiento económico sin conceder el derecho de ejecución asociado al premio principal.

La lectura crítica comienza en esa diferencia: el concurso no produce solamente una selección de formas, sino también una jerarquía administrativa. El número de inscripción identifica un proyecto; el lugar establece su posición; el premio define una distinción y, en ciertos casos, una consecuencia material. Confundir esas tres funciones convertiría un expediente preciso en una narración engañosa.

Arquitectura y escultura: distintas relaciones con la figura

El proyecto del primer lugar aparece con una autoría más amplia en el pie que en el resumen del fallo. La fotografía nombra a Juan Labatut, Enrique Luis Varela y Raúl Otero como arquitectos, y a Crispín Herrera y Oliverio Waterland como escultores; el relato llama Jean al primero y enumera solo a los tres arquitectos. Conservar ambos registros evita borrar la colaboración escultórica. El pie señala Cuba como procedencia del proyecto, dato que no equivale a la nacionalidad de cada integrante. [1, pp. 2–3; 2, 0008]

La maqueta eleva la figura sobre un cuerpo de grandes planos verticales. La lámina de detalles permite relacionar esa altura con una planta estrellada de cinco puntas y un trazado urbano de ejes y recorridos. La lectura que propongo es espacial: el homenaje se organiza mediante ascenso, centralidad y visibilidad a distancia. La asociación de la estrella con un símbolo nacional es una hipótesis iconográfica razonable, pero el expediente recibido no contiene una memoria de los autores que la explique. Tampoco permite atribuir por separado el busto reproducido a uno de los dos escultores. [2, 0011, 0015–0019; láminas 1–2]

En el segundo lugar, Luis Echeverría, Esteban Betancourt y Manuel Álvarez presentan una torre al fondo de cuerpos escalonados y un estanque que organiza el primer plano. La relación entre aproximación, reflejo y elevación ofrece otra manera de construir solemnidad. El tercer lugar, identificado en su pie como Nicholas D. Vassilieve y Alexander Sambugnac, articula una figura exenta delante de un alto elemento vertical y una amplia escalinata curva. Son observaciones de las reproducciones, no reconstrucciones de materiales, dimensiones o experiencias de uso. [2, 0009–0010]

La propuesta de Aquiles Maza, Eugenio Batista, Raúl Macías y Juan José Sicre, situada en cuarto lugar, extiende un cuerpo horizontal de arcadas junto a una pieza vertical. El quinto lugar de Evelio Govantes y Félix Cabarrocas concentra la composición en un eje ascendente con relieves. El pie llama arquitecto al primero y escultor al segundo: registro esa distribución tal como aparece, sin convertirla en una definición general de sus trayectorias. [2, 0014, 0021]

Las tres propuestas reunidas en escanear0023 añaden diferencias sustanciales: el sexto lugar enmarca una figura entre elementos verticales; el séptimo combina volúmenes escalonados y relieve; el noveno sitúa una figura ecuestre en lo alto de una estructura oblicua. Su reunión muestra que la verticalidad compartida no implica un programa formal único. Leer las alternativas juntas permite devolver al concurso la diversidad que una historia centrada exclusivamente en el primer lugar tiende a reducir. [2, 0023–0026; lámina 3]

Un repertorio internacional de monumentos posibles

El octavo lugar, atribuido en el pie a Walter & Weeks y Fisher & Jiroud, organiza una torre esbelta sobre una plataforma con rampas y escalones. El décimo, de Pedro S. Marco y Teodoro Ramos Blanco, combina una torre de volúmenes superpuestos con elementos escultóricos mostrados en el espacio de exposición. En estas fotografías conviven maquetas, dibujos, retratos y fragmentos de escultura; la proximidad física de un busto no prueba por sí sola su escala o emplazamiento definitivo dentro del proyecto. [2, 0013, 0022]

Las diez menciones honoríficas amplían el repertorio. Las leyendas registran cuatro propuestas procedentes de México, dos de Estados Unidos y una de Cuba, Brasil, Colombia y Manila, respectivamente. Manila se conserva como localización escrita por la fuente, sin convertir la lista en una clasificación uniforme de países. Las procedencias describen las entradas del concurso, no la ciudadanía de todos sus autores. [1, p. 4; 2, 0027–0039]

Entre las propuestas mexicanas, la de Carlos Obregón Santacilia y Juan Leonardo Cordero presenta un edificio escalonado con la inscripción MARTI y una figura superior. La de Mauricio Gómez Mayorga y Enrique Mayran contiene la figura en un gran vano vertical. La de Enrique Aragón Echegaray y Adolfo Fonzanelli extiende curvas y superficies de transición a lo largo de la base. Estos nombres siguen los pies; algunas grafías difieren del relato. La variedad permite comparar un homenaje concebido como edificio, como marco de la figura o como recorrido. No demuestra que sus autores compartieran una escuela ni una intención estética común.

El globo de la propuesta colombiana de Alberto Manrique Martín y Gustavo Arcilla introduce una referencia visual a la escala mundial. El proyecto cilíndrico atribuido en su pie a Karl Frey, Wayne Livingston Remley, Bernard Ritchers y Frederick Cleverland se apoya sobre columnas y una sucesión de gradas circulares. El conjunto de Serafín de Lara y Panlillo y Guillermo E. Tolentino dispone una torre detrás de terrazas escalonadas. Las formas sugieren distintas maneras de relacionar territorio, congregación y elevación; la identificación precisa de sus alegorías requeriría las memorias originales. [2, 0034, 0037–0038]

Una mención es un reconocimiento documentado, pero la crónica no establece entre ellas puestos undécimo, duodécimo y sucesivos. La secuencia de las fotografías tampoco constituye una clasificación. El interés de ese conjunto reside en que conserva soluciones que el fallo distinguió sin incorporarlas a los diez lugares premiados. La revista permite así examinar un campo de propuestas más amplio que la sola nómina de recompensas económicas.

Las eliminaciones y la materialidad del expediente

Las once propuestas rotuladas como eliminadas constituyen una parte especialmente reveladora del archivo. Los pies mencionan ausencia de memoria o presupuesto, maquetas y planos incompletos, falta de formularios, ausencia de muestrarios, detalles fuera de escala y omisión de una fachada. Son razones de exclusión que la fuente publica; no equivalen automáticamente a un juicio de inferioridad artística. Tampoco permiten afirmar que los proyectos habrían obtenido un premio de cumplir las condiciones. [2, 0040–0054]

El caso de R. Franklin y J. A. Homs aparece vinculado a planos incompletos. El de Tomás F. Stolk y Pedro Covarelli, procedente de Venezuela, a la falta de la fachada posterior y de muestrarios. La propuesta argentina de Ernesto de Lorenzi, Julio B. Otaola, Aníbal J. Rocca, Gonzalo I. Pondal y C. Carcova se elimina por carecer de muestrarios. Otros pies omiten los autores: esa falta se conserva como información desconocida, sin completarla mediante conjeturas. [2, 0042, 0049, 0053]

La fotografía de la gran cabeza junto a una maqueta merece una atención particular. El pie refiere detalles fuera de escala, pero la imagen no permite reconstruir qué elemento incumplía las bases ni si aquella cabeza estaba destinada a instalarse con esa proporción. La documentación de concurso reúne objetos con funciones distintas. Confundir una muestra de estudio con una parte proporcional de la maqueta llevaría a inventar un monumento que la fuente no acredita. [2, 0048]

El conjunto recibido exige, además, distinguir sus soportes. El PDF contiene catorce páginas y procede de una recomposición digital; los metadatos registran una creación en enero de 2010, fecha informática que no sustituye la fecha editorial de 1939. Su texto tiene errores y variantes, reproducidos también en el DOC. Las imágenes JPG conservan otros pies y disposiciones. Los 47 archivos no son 47 proyectos: al agrupar las repeticiones, detalles y páginas compuestas, identificamos 31 propuestas en este corpus: diez premiadas, diez con mención y once eliminadas. Este recuento no certifica el total histórico de participantes.

Hay una anomalía concreta: las páginas 8 y 14 del PDF repiten la lámina de tres eliminados conservada como escanear0051.jpg. En cambio, la lámina escanear0023.jpg, con los puestos sexto, séptimo y noveno, no figura en ese PDF. El nuevo dossier reúne todos los JPG y documenta la diferencia; el facsímil conserva intacto el archivo recibido. Esta distinción permite ampliar la consulta sin presentar una reparación editorial como si fuera el documento original.

Conservar las alternativas y sus diferencias

Las discrepancias de nombres forman parte de la transmisión documental. El relato escribe Humberto Bartolomeu donde el pie del séptimo lugar dice Humberto Cozzo; Quesada y Quezada alternan para el compañero de Mario Pani. La mención del proyecto número 8 nombra únicamente a Frederick Claverland en la relación, mientras la leyenda del cilindro reúne cuatro nombres y escribe Cleverland. Son diferencias sustanciales para una atribución. El catálogo registra las dos lecturas sin escoger una forma definitiva por familiaridad. [1, p. 4; 2, 0025–0026, 0038]

También la procedencia de una investigación futura debe quedar visible. Princeton University Library informa que los Jean Labatut Papers, C0709, contienen documentación relativa a un monumento a José Martí en La Habana. Es una pista institucional concreta para ampliar el estudio, no un conjunto de planos examinados aquí ni una prueba de que todos sus materiales correspondan a esta entrega. [3]

El valor de estas imágenes no depende de demostrar que anticiparon de manera inevitable una obra posterior. Permiten observar cómo un mismo homenaje podía tomar la forma de torre, edificio, recinto, plataforma o alegoría; cómo arquitectura y escultura repartían la atención; y cómo las exigencias documentales intervenían en la selección. Las fotografías registran proyectos sometidos a examen, no monumentos realizados. Sus diferencias mantienen abierta una historia de posibilidades.

Leer el concurso desde los Archivos Sarracino Gallery supone conservar simultáneamente el reconocimiento y la reserva del jurado. Hubo un primer lugar, hubo premios y menciones, y hubo exclusiones; el primer premio, sin embargo, permaneció vacante. Esa estructura nos devuelve un momento en que la memoria de Martí era una exigencia pública cuya expresión monumental todavía se discutía.

Nota documental y referencias

[1] «Concurso para el Monumento a José Martí», documento recompuesto con encabezamiento de Arquitectura, La Habana, febrero de 1939, año VII, núm. 67. PDF recibido de 14 páginas y DOC asociado. Las páginas citadas son las del PDF digital, no una paginación original de revista verificada. No se identifica una firma individual junto al relato.

[2] Archivos Sarracino Gallery, 47 JPG: escanear0008.jpg–escanear0054.jpg. Las referencias de cuatro cifras remiten a esos nombres. Se cotejaron fotografías, pies, detalles y repeticiones. El dossier complementario contiene el catálogo y la serie completa; los originales se conservan sin retoque ni reconstrucción.

[3] Referencia externa de localización archivística: Don Skemer, «Voyage of the Hindenburg, 1936», PUL Manuscripts News, Princeton University Library, 27 de octubre de 2015; párrafo sobre los Jean Labatut Papers (C0709). https://manuscripts.blogs.princeton.edu/2015/10/27/voyage-of-the-hindenburg-1936/ (consulta: septiembre de 2026).

Juan Sarracino
Fuentes consultadas: Archivos Sarracino Gallery.

Lámina 1. Primer lugar, segundo premio

Maqueta atribuida en el pie a Juan Labatut, Enrique Luis Varela, Raúl Otero, Crispín Herrera y Oliverio Waterland. JPG 0008, íntegro.

Lámina documental

Lámina 2. Planta, fachadas y escultura

Lámina vinculada al proyecto del primer lugar. La disposición conjunta no distribuye la autoría de cada pieza entre los colaboradores. JPG 0011, íntegro.

Lámina documental

Lámina 3. Los puestos sexto, séptimo y noveno

Lámina presente en la serie de JPG y ausente del PDF recibido. Sus tres proyectos se registran separadamente en el catálogo. JPG 0023, íntegro.

Lámina documental

José Martí: the Imagined Monument and the Unawarded First Prize

Havana in the pages of Arquitectura, February 1939

Before a monument becomes a built presence, it exists as a debate about how to remember. The competition models for the Monument to José Martí assembled in the Sarracino Gallery Archives bring us close to that open moment: towers, platforms, stairways, figures and allegories explore different ways of giving national memory a visible form. The collection also preserves the distance between a shared aspiration and the difficulty of finding an expression the jury considered adequate.

The document’s heading identifies Arquitectura, the monthly journal and official organ of the Colegio Nacional de Arquitectos, Havana, February 1939, year VII, number 67. This is the publication date established by the dossier. The received text specifies neither the day of the decision nor dates for every phase of the competition. No individual byline accompanies the report. This essay interprets the submission stage documented there, without turning it into a complete history of the monument eventually built. [1, pp. 1, 3–4]

The report begins by placing Martí on two scales: national and continental. Cuban independence and the spiritual unity of the Americas are linked in its justification for the memorial. This rhetoric belongs to the document: it expresses the journal’s vision for the monument and the responsibility it assigns to artists. It does not establish unanimous public opinion. It does, however, help explain why architectural judgment also becomes a judgment about the capacity to represent a public figure.

The decisive fact is that the first prize was not awarded. According to the report, that prize carried the right to have the monument built; the jury considered that none of the designs fully combined the architectural grandeur and spiritual qualities required of the statuary. This is a jury opinion reported by the journal, not an aesthetic truth we must adopt. Recognizing merit among the proposals and withholding the prize that authorized execution were compatible decisions. [1, p. 3]

The caption for the Labatut, Varela and Otero model therefore combines two expressions that must remain together: second prize and first place. The apparent contradiction disappears once the award category is distinguished from position in the order of merit. Simply calling it the first-prize winner would misstate the result. The absence of that prize is itself one of the collection’s historical keys.

Awarding prizes, ranking designs and deferring execution

The report assigns second prize to entry number 1 and third prize to number 24. It then describes a revision of the awards: the Commission increased third prize from 3,000 to 4,000 pesos, created a fourth prize of 2,500 pesos with a silver medal and diploma, and increased the number of smaller prizes from five to seven, each worth 1,500 pesos. The placard on the first model reads 5,000 for second prize. These sums are recorded as historical source data, without present-day monetary equivalents. [1, pp. 3–4; 2, 0008]

The following concordance compares the report’s list with the places specified in the captions. Abbreviated names identify teams; the companion dossier retains full lists and variants. Fourth through tenth places received the seven smaller prizes: they should not automatically be renamed fifth prize, sixth prize, and so forth.

PlaceNo.Team as captionedAward
11Labatut · Varela · Otero / Herrera · Waterland2nd prize
224Echeverría / Betancourt · Álvarez3rd prize
37Vassilieve · Sambugnac4th prize
415Maza · Batista · Macías / SicreSmaller prize
521Govantes · CabarrocasSmaller prize
620Tapia Ruano · Morales / CasagranSmaller prize
74Cozzo · MartinsSmaller prize
822Walter & Weeks / Fisher & JiroudSmaller prize
925Pani · QuezadaSmaller prize
1018Marco / Ramos BlancoSmaller prize

The report states that the 10,000 pesos attached to first prize would be redistributed. Since it does not detail all the original allocations for the smaller prizes, I do not reconstruct a complete initial budget. What it does document is a decision to extend financial recognition while withholding the right of execution associated with the principal award.

Critical reading starts with that distinction: the competition produces an administrative hierarchy as well as a selection of forms. The entry number identifies a design; its place establishes a position; its prize defines an award and, in certain cases, a material consequence. Confusing those three functions would turn a precise dossier into a misleading narrative.

Architecture and sculpture: different relationships to the figure

The first-place design receives a broader attribution in its caption than in the summary of the decision. The photograph names Juan Labatut, Enrique Luis Varela and Raúl Otero as architects, and Crispín Herrera and Oliverio Waterland as sculptors; the report calls the first architect Jean and lists only the three architects. Retaining both records prevents the sculptural collaboration from disappearing. The caption gives Cuba as the entry’s origin, which does not establish each participant’s nationality. [1, pp. 2–3; 2, 0008]

The model elevates the figure above a structure of large vertical planes. Its detail sheet relates that height to a five-pointed star plan and an urban layout of axes and routes. My reading is spatial: ascent, centrality and visibility from a distance organize the memorial. Connecting the star to a national symbol is a reasonable iconographic hypothesis, but the received dossier contains no designers’ statement explaining it. Nor does it allow the illustrated bust to be attributed individually to either sculptor. [2, 0011, 0015–0019; plates 1–2]

In second place, Luis Echeverría, Esteban Betancourt and Manuel Álvarez present a tower behind stepped masses and a pool organizing the foreground. Approach, reflection and elevation offer another means of producing solemnity. Third place, identified in its caption as Nicholas D. Vassilieve and Alexander Sambugnac, places a freestanding figure before a tall vertical element and a broad curved stairway. These are observations of reproductions, not reconstructions of materials, dimensions or experiences of use. [2, 0009–0010]

The fourth-place proposal by Aquiles Maza, Eugenio Batista, Raúl Macías and Juan José Sicre extends a horizontal arcaded body beside a vertical element. The fifth-place entry by Evelio Govantes and Félix Cabarrocas concentrates the composition along an ascending axis with reliefs. Its caption calls the former an architect and the latter a sculptor: I record that division as printed, without turning it into a general definition of their careers. [2, 0014, 0021]

The three proposals brought together in escanear0023 introduce substantial differences: sixth place frames a figure between vertical elements; seventh combines stepped masses and relief; ninth places an equestrian figure above an oblique structure. Their grouping shows that a shared vertical emphasis does not imply a single formal program. Reading the alternatives together restores a diversity that histories focused exclusively on first place tend to diminish. [2, 0023–0026; plate 3]

An international repertoire of possible monuments

Eighth place, attributed in its caption to Walter & Weeks and Fisher & Jiroud, organizes a slender tower above a platform with ramps and steps. Tenth place, by Pedro S. Marco and Teodoro Ramos Blanco, combines a tower of superimposed masses with sculptural elements displayed in the exhibition space. Models, drawings, portraits and sculptural fragments coexist in these photographs; the physical proximity of a bust does not by itself establish its intended scale or final position within the design. [2, 0013, 0022]

The ten honorable mentions widen the repertoire. Their captions record four entries from Mexico, two from the United States and one each from Cuba, Brazil, Colombia and Manila. Manila is retained as the location stated by the source, without turning the list into a uniform classification of countries. These origins describe competition entries, not the citizenship of every designer. [1, p. 4; 2, 0027–0039]

Among the Mexican entries, the proposal by Carlos Obregón Santacilia and Juan Leonardo Cordero presents a stepped building bearing the inscription MARTI, with a figure above. Mauricio Gómez Mayorga and Enrique Mayran’s design encloses the figure within a large vertical opening. Enrique Aragón Echegaray and Adolfo Fonzanelli’s proposal extends curves and transitional surfaces along the base. These names follow the captions; some spellings differ from the report. Such variety enables comparison of the memorial as a building, as a frame for the figure, or as a route. It does not demonstrate a shared school or common aesthetic intention.

The globe in the Colombian proposal by Alberto Manrique Martín and Gustavo Arcilla introduces a visual reference to a worldwide scale. The cylindrical design attributed in its caption to Karl Frey, Wayne Livingston Remley, Bernard Ritchers and Frederick Cleverland stands on columns above successive circular steps. The scheme by Serafín de Lara y Panlillo and Guillermo E. Tolentino places a tower behind stepped terraces. These forms suggest different relationships among territory, gathering and elevation; identifying their allegories precisely would require the original explanatory statements. [2, 0034, 0037–0038]

An honorable mention is a documented distinction, but the report does not rank these entries as eleventh, twelfth and subsequent places. Nor does the photographic sequence constitute a ranking. The value of this group lies in its preservation of solutions recognized by the decision without inclusion among the ten prizewinning places. The journal thus allows us to examine a field of proposals broader than the list of financial rewards alone.

Disqualifications and the material dossier

The eleven proposals labeled as disqualified form a particularly revealing part of the archive. Captions cite missing explanatory statements or budgets, incomplete models and drawings, absent entry forms, missing samples, details out of scale and an omitted elevation. These are reasons for exclusion published by the source; they do not automatically constitute judgments of artistic inferiority. Nor do they establish that the proposals would have won awards had they met the conditions. [2, 0040–0054]

R. Franklin and J. A. Homs’s entry is linked to incomplete drawings. The Venezuelan proposal by Tomás F. Stolk and Pedro Covarelli lacked the rear elevation and samples. The Argentine entry by Ernesto de Lorenzi, Julio B. Otaola, Aníbal J. Rocca, Gonzalo I. Pondal and C. Carcova was disqualified for lacking samples. Other captions omit the designers: those gaps remain unknown information and are not filled by conjecture. [2, 0042, 0049, 0053]

The photograph of a large head beside a model deserves particular attention. Its caption refers to details out of scale, but the image cannot establish which element breached the rules or whether the head was intended for installation at that proportion. Competition displays assemble objects serving different functions. Mistaking a study sample for a proportional component of the model would invent a monument unsupported by the source. [2, 0048]

The received collection also requires its formats to be distinguished. The PDF has fourteen pages and is a digital recompilation; its metadata records creation in January 2010, a computer date that does not replace the 1939 publication date. Its text includes errors and variants also present in the DOC. The JPG images preserve other captions and arrangements. The 47 files are not 47 projects: grouping repeated views, details and composite pages identifies 31 proposals in this corpus: ten prizewinning entries, ten honorable mentions and eleven disqualifications. This count does not certify the historical total of participants.

There is a specific anomaly: PDF pages 8 and 14 repeat the sheet of three disqualified entries preserved as escanear0051.jpg. Conversely, escanear0023.jpg, showing sixth, seventh and ninth places, is absent from that PDF. The new dossier assembles all the JPGs and documents the difference; the facsimile retains the received file intact. This distinction expands access without presenting an editorial repair as the original document.

Preserving the alternatives and their differences

Name discrepancies belong to the document’s transmission. The report prints Humberto Bartolomeu where the seventh-place caption reads Humberto Cozzo; Quesada and Quezada alternate for Mario Pani’s collaborator. The report’s honorable mention for entry number 8 names only Frederick Claverland, whereas the cylinder’s caption lists four names and spells Cleverland. These are substantial attribution differences. The catalogue records both readings without choosing a definitive form through familiarity. [1, p. 4; 2, 0025–0026, 0038]

The basis for future research must also remain visible. Princeton University Library reports that the Jean Labatut Papers, C0709, contain documentation concerning a monument to José Martí in Havana. This is a specific institutional lead for further study, not a set of drawings examined here or proof that all its material belongs to this submission stage. [3]

The value of these images does not depend on showing that they inevitably anticipated a later structure. They reveal how the same memorial could take the form of a tower, building, enclosure, platform or allegory; how architecture and sculpture distributed attention; and how documentary requirements affected selection. The photographs record designs under consideration, not completed monuments. Their differences keep a history of possibilities open.

Reading the competition through the Sarracino Gallery Archives means preserving both the jury’s recognition and its reservation. There was a first place, there were prizes and honorable mentions, and there were disqualifications; first prize nevertheless remained unawarded. That structure returns us to a moment when Martí’s memory was a public demand whose monumental expression was still being debated.

Documentary note and references

[1] “Concurso para el Monumento a José Martí,” a recompiled document headed Arquitectura, Havana, February 1939, year VII, no. 67. Received 14-page PDF and associated DOC. Citations refer to the digital PDF pages, not verified original journal pagination. No individual byline is identified beside the report.

[2] Sarracino Gallery Archives, 47 JPGs: escanear0008.jpg–escanear0054.jpg. Four-digit references identify those filenames. Photographs, captions, details and repetitions were compared. The companion dossier contains the catalogue and complete series; originals are retained without retouching or reconstruction.

[3] External archival-location reference: Don Skemer, “Voyage of the Hindenburg, 1936,” PUL Manuscripts News, Princeton University Library, October 27, 2015; paragraph on the Jean Labatut Papers (C0709). https://manuscripts.blogs.princeton.edu/2015/10/27/voyage-of-the-hindenburg-1936/ (accessed September 2026).

Juan Sarracino
Fuentes consultadas: Archivos Sarracino Gallery.

Plate 1. First place, second prize

Model attributed in the caption to Juan Labatut, Enrique Luis Varela, Raúl Otero, Crispín Herrera and Oliverio Waterland. Complete JPG 0008.

Documentary plate

Plate 2. Plan, elevations and sculpture

Sheet associated with the first-place design. Its grouping does not allocate authorship of each component among the collaborators. Complete JPG 0011.

Documentary plate

Plate 3. Sixth, seventh and ninth places

Sheet present in the JPG series and absent from the received PDF. Its three designs are recorded separately in the catalogue. Complete JPG 0023.

Documentary plate

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